O a ver si alguien te salva, Junta Municipal de Moncloa-Aravaca, Unidad de Cultura y adjuntos, también llamada por ellos mismos Servicos Culturales de la Junta.
Hace mes y medio que presenté un proyecto de exposición sobre el Conjunto Urbano Ciudad de los Poetas para ser montado/exhibido en el Centro Cultural Julio Cortázar. Lo hice a través del Registro directamente a la mencionada Junta. A principios de septiembre comenzaron las actividades, se abrió el Centro y se pusieron en marcha algunas actividades, la matriculación para cursos, el uso de la Biblioteca, etc.
La sala de Exposiciones sigue actualmente sin nada que llevarse a la vista, mes y medio después de la apertura del centro. La elección de propuestas por los responsables de la propia Junta, ha arrastrado un complicado mecanismo burocrático, lo sigue arrastrando. En el formulario que te entregan adosado a las explicacioneds al efecto, te piden: Curriculum, Exposiciones anteriores, Obra a exponer con sus caraterísticas, dimensiones, fotografías de la misma, etc. A comienzos de curso, no en los finales del anterior como se supone debería haberse hecho para adelantar actividades, los responsables del asunto se inventaron ese nuevo procedimiento de solicitud con mucho de carácter filtrador, que sería interesante si el filtro fuera sobre la calidad y nivel, pero parece que se dirige hacia otras perspectivas., por ejemplo cuando se explicita: "...quines determinaran, a la vista de la misma y en los casos en que proceda..." (¿?)
Sin que nadie me advirtiese, tuve que rehacer mi solicitud un mes más tarde de haberla presentado en el formato anterior para adecuarla a esos nuevos requerimientos. Desde entonces ha pasado otro mes, y las poco avisadas reuniones entre Dirección del propio Centro y la conducción político-administrativa de la Unidad correspondiente, la de Cultura y demás. Ahora el asunto está de vuelta en manos de lo que se llama Jefa de la Unidad de Cultura.... Por lo tanto, mi solicitud entregada inicialmente donde decían que debía, tuvo que volver a ser admitida por la Directora del Centro Julio Cortázar, para que ésta, una vez estudiado el asunto, volviera a remitirla a la Jefa de Unidad con su valoración. Tamaña odisea ping-pong indica que el asunto no está nada claro.
Para mayor jolgorio, la dicha circular explicativa de cómo hay que hacer la petición, viene a aclarar que: "La titularidad de las actividades que se desarrollan en el Centro Cultural Julio Cortázar serán de carácter municipal (¿?), figurando siempre como organizadores el Ayuntamiento de Madrid, y la Junta Municipal de Moncloa-Aravaca." ¡Cielos, Ayuntamiento y Junta no son lo mismo! Y ¡Cielos 2! ¿El que propone y hace la exposición que viene a ser entonces, un empleado para montar?
Se ha superado el mes y medio de una Sala de Exposiciones sin actividad, quizás lleguemos a los dos meses, quizás más. Esperamos, pero me corroe una duda funesta, porque también se explicita que ni el Ayuntamiento, ni la Junta, ni el propio Centro Cultural, tienen responsabilidad alguna en la custodia de la exposición, ni en los daños a la misma que puedan producirse. ¿No será mejor entonces hacer la exposición en la vía pública sin tanto alboroto administrativo ni pérdida de tiempo?
Norberto Spagnuolo di Nunzio
Solicitante de 15 días expositivos en dicha Sala sin fijación previa de fechas.
Mi propuesta había sido recomendado en 2005 en un Pleno de la Junta Municipal por unanimidad de los grupos políticos. Hasta ahora.
ARTE, ARQUITECTURA, URBANISMO Y LITERATURA EN UNA VISIÓN DE LA REALIDAD DESDE LA ENSOÑACIÓN.
viernes, 19 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
6 años 6 de la desaparición de Eduardo Mignogna
Encabezo título con soniquete torero. A Eduardo los toros le causaban horror poético (de Poe), aunque disfrutara de sus exageraciones folklóricas y sus desmanes machistas, sobre todo en aquellos tiempos aún vestidos y revestidos de los 25 Años de Paz del Régimen.
Siempre aborreció y sufrió del maltrato a los animales domésticos y no domésticos, y por lo tanto lo de los toros le abrumaban por un lado y por el otro. Sí, también sufría cuando algún torerillo, un modesto banderillero, un mayorado y triposo picador caían o resultaban heridos en medio de la faena. Sin embargo, su curiosidad literaria, la misma que le llevaba a interesarse por todo tipo de historias y personajes, cuentos de esquina y café, relatos conversionales (no convencionales), etc., de esos con los que las madres se cargan en las colas de la compra, o en las fiestas familiares, pues tambiérn le atraía el interés sobre los temas de la tauromaquia y sus protagonistas.
En función de la beca de prácticas arquitectónicas que me otorgaron en Argenina, la empresa constructora española donde me tocó cumplirla, Contrucciones San Martín, tuvo la deferencia de invitarnos a una visita a Pamplona y su famosa Plaza, hito final y diario de los famosos encierros de los Sanfermines. A mí tocaba la toma de datos para una propuesta previa de ampliación de dicha Plaza, que más tarde fue objeto de un concurso público finalmente ganado por el arquitecto Rafael Moneo Vallés con el que formé equipo para tal fin, aportando aquellas primeras ideas.
Eduardo se interesaba más por el relato de sucesos e historias que por la propia significancia específica de encierros y corridas, toros y toreros, a todos los cuales ponía espacio de por medio sin dejar de valorarlos como hechos y personajes encarnadores de historias y circunstancias.
Los dos disfrutamos y aprendimos entonces de toda la documentación sobre toros, corridas, ganaderías y demás investigando en libros, revistas, periódicos y cuanta documentación al respecto pudo caer en nuestras manos y cabecitas ignorantes.
Es difícil que unos argentinos descendientes de italianos, como éramos ambos, abuelas campesinas hablandonos de sus amados burritos, transija con los conocidos lugares comunes que revisten la parafernalia de la fiesta española por excelencia. Tampoco nos creíamos mucho la otra gran fiesta, la de las procesiones de Semana Santa, aunque sí nos llamaba la atención y admirábamos la profusión de pasos, músicas, vestidos y supuestos devotos enfrascados en la penitencia, a todos los cuales respetábamos y tratábamos de entender en lo profundo de su significado y creencia.
Por entonces, apoyados en amigos que pertenecían a los grupos sociales represaliados por el régimen, bien por su pertenencia a partidos defenestrados, bien por su personalidad en tareas de arte, educación o periodismo, tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano historias pasadas y actuales, personajes y situaciones, que nos legaron con cordialidad y ánimo amistoso, un enorme caudal de conocimiento y la cercanía de grandes personalidades de todos los campos de actividad, con sus quejas, ensoñaciones, protestas y teorías.
Eduardo Mignogna, como yo mismo, pudimos recoger y almacenar así un impagable caudal de vida enrocada en las situaciones que la España predemocrática ponía a nuestra disposición, y servía de base para ir construyendo el anhelo de una sociedad más avanzada, democrática y mejor en todos los sentidos. Ambos siempre recordamos todo lo que esa etapa puso en nuestras vidas de vital, amistoso y esperanzador.
Hace 6 años 6 que Eduardo se nos fue. Justamente el otro día, el mismo 4 de Octubre previo, estando invitado a la presentación de una nueva revista de diseño gráfico y comics en uno de los lugares habituales de la gente de cine en Madrid, la Librería 8 y medio, se me subió el recordatorio de Eduardo a la sociabilidad del momento, y parece que ese, mi interior recordatorio, me impuso la tarea de contárselo a alguien, alguien con quien Eduardo pudiera haber tenido relación en el mundo del cine.
Justamente, muy cerca mío, estaba con un grupo de amigos la excelente actriz Elena Anaya (La Piel que Habito y muchas otras), a quién se me puso en la cabeza la ocurrencia de transmitirle tal recordatorio. Y al terminar un pequeño conciertocelebratorio de músicas de películas, no dudé en llamar su atención y soltarle las que creí mejores palabras para compartir el la necesidad del recuerdo. Ella pareció demudarse un poco, pregunté si le sucedía algo, y me expresó con enorme sinceridad la sorpresa, o emoción inesperada que aquello le había producido. Así que me creí haber dado en el clavo. Pero...
¡Y como no! Resulta que en mis voluntariosos deseos de recordar a mi primo no dudé en confundirme de actriz y película, dado que la que realmente había protagonizado la película de mi Eduardo Mignogna, "El Faro del Sur" no era ella, sino la también excelente Ingrid Rubio.
Norberto Spagnuolo di Nunzio
Siempre aborreció y sufrió del maltrato a los animales domésticos y no domésticos, y por lo tanto lo de los toros le abrumaban por un lado y por el otro. Sí, también sufría cuando algún torerillo, un modesto banderillero, un mayorado y triposo picador caían o resultaban heridos en medio de la faena. Sin embargo, su curiosidad literaria, la misma que le llevaba a interesarse por todo tipo de historias y personajes, cuentos de esquina y café, relatos conversionales (no convencionales), etc., de esos con los que las madres se cargan en las colas de la compra, o en las fiestas familiares, pues tambiérn le atraía el interés sobre los temas de la tauromaquia y sus protagonistas.
En función de la beca de prácticas arquitectónicas que me otorgaron en Argenina, la empresa constructora española donde me tocó cumplirla, Contrucciones San Martín, tuvo la deferencia de invitarnos a una visita a Pamplona y su famosa Plaza, hito final y diario de los famosos encierros de los Sanfermines. A mí tocaba la toma de datos para una propuesta previa de ampliación de dicha Plaza, que más tarde fue objeto de un concurso público finalmente ganado por el arquitecto Rafael Moneo Vallés con el que formé equipo para tal fin, aportando aquellas primeras ideas.
Eduardo se interesaba más por el relato de sucesos e historias que por la propia significancia específica de encierros y corridas, toros y toreros, a todos los cuales ponía espacio de por medio sin dejar de valorarlos como hechos y personajes encarnadores de historias y circunstancias.
Los dos disfrutamos y aprendimos entonces de toda la documentación sobre toros, corridas, ganaderías y demás investigando en libros, revistas, periódicos y cuanta documentación al respecto pudo caer en nuestras manos y cabecitas ignorantes.
Es difícil que unos argentinos descendientes de italianos, como éramos ambos, abuelas campesinas hablandonos de sus amados burritos, transija con los conocidos lugares comunes que revisten la parafernalia de la fiesta española por excelencia. Tampoco nos creíamos mucho la otra gran fiesta, la de las procesiones de Semana Santa, aunque sí nos llamaba la atención y admirábamos la profusión de pasos, músicas, vestidos y supuestos devotos enfrascados en la penitencia, a todos los cuales respetábamos y tratábamos de entender en lo profundo de su significado y creencia.
Por entonces, apoyados en amigos que pertenecían a los grupos sociales represaliados por el régimen, bien por su pertenencia a partidos defenestrados, bien por su personalidad en tareas de arte, educación o periodismo, tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano historias pasadas y actuales, personajes y situaciones, que nos legaron con cordialidad y ánimo amistoso, un enorme caudal de conocimiento y la cercanía de grandes personalidades de todos los campos de actividad, con sus quejas, ensoñaciones, protestas y teorías.
Eduardo Mignogna, como yo mismo, pudimos recoger y almacenar así un impagable caudal de vida enrocada en las situaciones que la España predemocrática ponía a nuestra disposición, y servía de base para ir construyendo el anhelo de una sociedad más avanzada, democrática y mejor en todos los sentidos. Ambos siempre recordamos todo lo que esa etapa puso en nuestras vidas de vital, amistoso y esperanzador.
Hace 6 años 6 que Eduardo se nos fue. Justamente el otro día, el mismo 4 de Octubre previo, estando invitado a la presentación de una nueva revista de diseño gráfico y comics en uno de los lugares habituales de la gente de cine en Madrid, la Librería 8 y medio, se me subió el recordatorio de Eduardo a la sociabilidad del momento, y parece que ese, mi interior recordatorio, me impuso la tarea de contárselo a alguien, alguien con quien Eduardo pudiera haber tenido relación en el mundo del cine.
Justamente, muy cerca mío, estaba con un grupo de amigos la excelente actriz Elena Anaya (La Piel que Habito y muchas otras), a quién se me puso en la cabeza la ocurrencia de transmitirle tal recordatorio. Y al terminar un pequeño conciertocelebratorio de músicas de películas, no dudé en llamar su atención y soltarle las que creí mejores palabras para compartir el la necesidad del recuerdo. Ella pareció demudarse un poco, pregunté si le sucedía algo, y me expresó con enorme sinceridad la sorpresa, o emoción inesperada que aquello le había producido. Así que me creí haber dado en el clavo. Pero...
¡Y como no! Resulta que en mis voluntariosos deseos de recordar a mi primo no dudé en confundirme de actriz y película, dado que la que realmente había protagonizado la película de mi Eduardo Mignogna, "El Faro del Sur" no era ella, sino la también excelente Ingrid Rubio.
Norberto Spagnuolo di Nunzio
octubre 6 de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
CULTURA MUNICIPAL: A VUELTAS CON LAS REVUELTAS
Cosas complicadas de la gestión
municipal Madrid-Leña / Distrito Moncloa-Aravaca.
Para que te cedan Sala de Exposiciones
del Centro Cultural y hacer una exposición sobre urbanismo y arquitectura local
declarada de interés por el propio Pleno de la propia Junta Municipal, cosa
ocurrida en 2005.
Han pasado pues siete años entre
dimes, diretes, obligaciones y circunstancias de la propia red confusa de
servicio público que se ha labrado la burocracia municipal del Partido Popular para
complicarte la vida y que al final te aburras, mientras mantiene un perfil bajo
en su oferta cultural.
En 2005 todo era muy bonito,
pero me pasaron a financiación propia o recursos de otros, fundaciones y demás,
auxiliares de la cultura popular (¿?), cosa que fue imposible. Luego intenté
varias veces hacer no la exposición, sino una simple charla apoyada en un
proyector desde un ordenador. Me enviaron a una empresa particular que tenía
subcontratada el asunto técnico, La empresa me pedía 400 euros por dos horas de
servicio en el local del Centro Cultural. Es decir, los medios de producción,
vulgo proyector, micrófono y atención de sala, habían pasado a manos privadas.
Después de haber conseguido dar
la charla con proyector en la Parroquia del barrio (La Cena del Señor), y hacer
correr posteriormente una mini exposición, autofinanciada en 300 euros, por
otros lugares próximos al barrio en cuestión, infinitamente más ambles
(Instituto Isaac Newton y Centro de Estudios Medioambientales de la Dehesa de
la Villa), vuelvo a intentar hacerla,
exhibirla, en el local del Centro Cultural Julio Cortázar, distrito
Moncloa-Aravaca, objetivo inicial de la propuesta completa. Y comienza de nuevo
la peregrinación entre la marea burocrática, controladora, limitadora.
Me piden que haga la petición
directamente a la Concejalilla de Cultura de la Junta, lo hago, julio de 2012,
pasan dos meses sin noticias. Y ahora me llama la Sra. Directora del Centro,
que me conoce desde aquel 2005, y me dice que espera la visita de la Sra.
Consejala de Cultura para hablar sobre el tema, una simple exposición de
imágenes y argumentos técnicos y plásticos sobre el barrio Ciudad de los
Poetas-Dehesa de la Villa.
La Sra. Directora del Centro no
tiene autoridad para permitir o programar una exposición, y ni siquiera para
recibir la proposición, pero tiene que explicarle a la Sra. Consejala algo
sobre el tema para que ésta última la autorice y se fije la fecha, ignota o
posible. Antes de ello, si quiero que me dejen, debo cumplir una serie de
requisitos obligatorios que ahora mismo desconozco y sobre los que debo
informarme.
Norberto Spagnuolo di Nunzio
lunes, 28 de mayo de 2012
¡a hacer POETAS! La EXPO de tu barrio (Y del tuyo)
Los primeros quince dias de Junio, el tandem institucional educativo que forman utilizando partes alícuotas del mismo edificio el Instituto de Estudios Secundarios Isaac Newton, y La Escuela Oficial de Idiomas Sección Valdezarza, acogen en el Vestíbulo principal y en el Salón de Actos compartidos ambos, la exposición con charlas apoyadas en presentaciones visuales dedicada a la creación y trayectoria urbana y social de la conocida como CIUDAD DE LOS POETAS, barrio de Valdezarza, Distrito madrileño de Moncloa.
Esta urbanización residencial programada para 25.000 habitantes en 6.170 viviendas en los años 64/65 y comenzada a construír en el año 1967 con culminación a principios de los años 90, tuvo la original idea, proveniente de varias corrientes del pensamiento arquitectónico y urbano moderno (C.I.A.M. principalmente), y del racionalimo español de postguerra aplicado a los poblados económicos, de considerar todo el territorio liberado del asentamiento edilicio como espacio público común, y señalar además a los terrenos centrales de cada supermanzana como el corazón social del barrio, para destinarlo a servicios comunes de todo tipo, en particular educativos y de ocio. Todo ello sometido a un novedoso trazado viario con ejes a 180º liberando supermanzanas concebidas como forma de convivencia primaria, vecinal.
Ese programa, ideado en origen como propuesta idealista y utópica, fue abordado por un conocido empresario teatral, auspiciador de la poesía y los poetas de siempre, mantenedor de tertulias literarias, etc. Fue comprando terrenos, algunos casi abandonados, otros ocupados por huertas residuales o factorías ladrilleras de la época del Tetuán de las Victorias, y finalmente consiguó convertirse en titular mayoritario de la Junta de Compensación urbana, integrando en ella a los pequeños propietarios restantes. Para concretar, luego de tantear voluntades, arquitectos y promotoras, cedió su participación mayoritaria a la empresa promotora y constructora SACONIA, con el acuerdo de contratar para el desarrollo de los terrenos y los proyectos edificatorios al estudio de los arquitectos madrileños (de origen catalán y muy conocidos ya en ese territorio), Don Antonio Perpiña Sebriá y Don Luis Iglesias Martí, también reconocido como brillante arquitecto paisajista. Para este encargo formaron trío con el arquitecto madrileño Carlos de Miguel, a la sazón director de la revista "Arquitectura" editada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
El resultado de esa propuesta y desarrollo sobre 45 has. de terreno suavemente accidentado próximo al antiguo arroyo de Los Pinos, colector a cielo abierto de las escorrentías locales y linde con el vecino pueblo de Fuencarral, es lo que ahora, esta exposición con charlas y coloquios, intenta recuperar para la memoria de sus habitantes y de los madrileños que por ello se interesen.
Recordamos al efecto que ya en los años 70, desarrollada una pequeña parte de lo programado, tanto la crítica especializada, los congresos internacionales de arquitectos y el propio público usuario o interesado en serlo, reconoció esta propuesta por su valor social, urbano y arquitectónico, y merced a su situación privilegiada en el entorno norte de Madrid, vecina a la propia Dehesa de la Villa, a la Ciudad Universitaria de la Complutense, a los grandes parques, y los sistemas de sanidad mayores, mereció que la demanda se extendiera entre personas asociadas a esas actividades, integrando finalmente un conjunto humano que entendió muy bien en principio las cualidades sociales y económicas de la oferta, terminando por constituír un conjunto social muy activo cultural y solidariamente.
La exposición trata de recuperar los buenos y malos momentos de esa trayectoria de ciudad y gente, y analizar su actual decaimiento, no sólo en cuestiones de pura evolución-transformación social, sino por las contradictorias decisiones tomadas por las autoridades municipales, así como por la industria accesoria de la construcción.
También podrá verse todo este material, y gozar de las mismas charlas con proyecciones, a partir del 5 de julio de 2012 en el interesante Centro de Información y Educación Ambiental de la Dehesa de la Villa, Francos Rodriguez 79, que ceden igual y generosamente sus locales y medios para este fin compartido por muchos.
Esta urbanización residencial programada para 25.000 habitantes en 6.170 viviendas en los años 64/65 y comenzada a construír en el año 1967 con culminación a principios de los años 90, tuvo la original idea, proveniente de varias corrientes del pensamiento arquitectónico y urbano moderno (C.I.A.M. principalmente), y del racionalimo español de postguerra aplicado a los poblados económicos, de considerar todo el territorio liberado del asentamiento edilicio como espacio público común, y señalar además a los terrenos centrales de cada supermanzana como el corazón social del barrio, para destinarlo a servicios comunes de todo tipo, en particular educativos y de ocio. Todo ello sometido a un novedoso trazado viario con ejes a 180º liberando supermanzanas concebidas como forma de convivencia primaria, vecinal.
Ese programa, ideado en origen como propuesta idealista y utópica, fue abordado por un conocido empresario teatral, auspiciador de la poesía y los poetas de siempre, mantenedor de tertulias literarias, etc. Fue comprando terrenos, algunos casi abandonados, otros ocupados por huertas residuales o factorías ladrilleras de la época del Tetuán de las Victorias, y finalmente consiguó convertirse en titular mayoritario de la Junta de Compensación urbana, integrando en ella a los pequeños propietarios restantes. Para concretar, luego de tantear voluntades, arquitectos y promotoras, cedió su participación mayoritaria a la empresa promotora y constructora SACONIA, con el acuerdo de contratar para el desarrollo de los terrenos y los proyectos edificatorios al estudio de los arquitectos madrileños (de origen catalán y muy conocidos ya en ese territorio), Don Antonio Perpiña Sebriá y Don Luis Iglesias Martí, también reconocido como brillante arquitecto paisajista. Para este encargo formaron trío con el arquitecto madrileño Carlos de Miguel, a la sazón director de la revista "Arquitectura" editada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
El resultado de esa propuesta y desarrollo sobre 45 has. de terreno suavemente accidentado próximo al antiguo arroyo de Los Pinos, colector a cielo abierto de las escorrentías locales y linde con el vecino pueblo de Fuencarral, es lo que ahora, esta exposición con charlas y coloquios, intenta recuperar para la memoria de sus habitantes y de los madrileños que por ello se interesen.
Recordamos al efecto que ya en los años 70, desarrollada una pequeña parte de lo programado, tanto la crítica especializada, los congresos internacionales de arquitectos y el propio público usuario o interesado en serlo, reconoció esta propuesta por su valor social, urbano y arquitectónico, y merced a su situación privilegiada en el entorno norte de Madrid, vecina a la propia Dehesa de la Villa, a la Ciudad Universitaria de la Complutense, a los grandes parques, y los sistemas de sanidad mayores, mereció que la demanda se extendiera entre personas asociadas a esas actividades, integrando finalmente un conjunto humano que entendió muy bien en principio las cualidades sociales y económicas de la oferta, terminando por constituír un conjunto social muy activo cultural y solidariamente.
La exposición trata de recuperar los buenos y malos momentos de esa trayectoria de ciudad y gente, y analizar su actual decaimiento, no sólo en cuestiones de pura evolución-transformación social, sino por las contradictorias decisiones tomadas por las autoridades municipales, así como por la industria accesoria de la construcción.
También podrá verse todo este material, y gozar de las mismas charlas con proyecciones, a partir del 5 de julio de 2012 en el interesante Centro de Información y Educación Ambiental de la Dehesa de la Villa, Francos Rodriguez 79, que ceden igual y generosamente sus locales y medios para este fin compartido por muchos.
sábado, 12 de mayo de 2012
IKEA: El final del Laberinto, otro Laberinto
Miedo da volver al Laberinto escandinavo plagado de oscures rincones de desesperanza, cabreo, tiempo mal empleado, barreras interiores sin mapa (y menos GPS) para navegar buscando "La Salida/La Solución".
Sin embargo un día de arrojo extemo vuelvo, reclamo la absurda composición de un producto con dos partes que si te falla/falta la una, debes volver a comprarlas todas. Y tú reclamas, en vivo y en directo, a agentes representates del servicio Atención al Cliente que no tienen la capacidad decisoria pertinente, pero tampoco entienden las contradicciones del sistema que recarga las espaldas económico-temporales del Cliente-Usuario-Consumidor, culpable de no entender el complejo fenómeno regulador espacio-temporal del monstruo ofertante de consumo. Te llegan a decir: "Cómprelo en LEROY-MERLIN, a lo mejor le sirve. Algunos clientes me lo han dicho". IKEA sí parece tener un solucionador aparente de estas contradicciones entre oferta-demanda y desvíos de la producción respectiva. Pero quizás el mío no es el caso. Sí señores, el tema de los Copetes de mesadas de muebles de Cocina, a pesar de su fragilidad histórica, que no resiste ni está incluído en esa fabulosa propuesta de "25 años de Garantía para sus muebles de Cocina", no resiste más de cuatro años, con suerte, colocado.
Ya sabeis, si IKEA no te resuelve el asunto propio, vete a LEROY-MERLIN, a encontrar algo parecido
Sin embargo un día de arrojo extemo vuelvo, reclamo la absurda composición de un producto con dos partes que si te falla/falta la una, debes volver a comprarlas todas. Y tú reclamas, en vivo y en directo, a agentes representates del servicio Atención al Cliente que no tienen la capacidad decisoria pertinente, pero tampoco entienden las contradicciones del sistema que recarga las espaldas económico-temporales del Cliente-Usuario-Consumidor, culpable de no entender el complejo fenómeno regulador espacio-temporal del monstruo ofertante de consumo. Te llegan a decir: "Cómprelo en LEROY-MERLIN, a lo mejor le sirve. Algunos clientes me lo han dicho". IKEA sí parece tener un solucionador aparente de estas contradicciones entre oferta-demanda y desvíos de la producción respectiva. Pero quizás el mío no es el caso. Sí señores, el tema de los Copetes de mesadas de muebles de Cocina, a pesar de su fragilidad histórica, que no resiste ni está incluído en esa fabulosa propuesta de "25 años de Garantía para sus muebles de Cocina", no resiste más de cuatro años, con suerte, colocado.
Ya sabeis, si IKEA no te resuelve el asunto propio, vete a LEROY-MERLIN, a encontrar algo parecido
martes, 1 de mayo de 2012
¿MAX...-TEATRAL- MADERA....? Premia que algo queda.
Ayer, Lunes 30 de Abril de 2012 se entregaron los XV PREMIOS MAX DE TEATRO, celebrados en el Circo Price de Madrid (bonito lugar para cómicos y titiriteros), con gran alborozo de época oscura entre los concelebrantes. Oficiaba la maravillosa y teatralmente comprometida desde lo inmediato Petra (Penitencia) Martínez, repitiendo el papel de maestra de ceremonias que ya encarnara en igual lugar y diverso espectáculo circense light.
Gran alborozo entre los presentes, y más entre los candidatos a premios que siempre alegan que no se lo esperaban, pero sí los desearían- merecerían, y más el otro nominado y el propio compañero no seleccionado. Sí, emocionante acto de ese caldo cultural del arte expresivo que es el Teatro bien entendido, y con algunos guiños, pocos, a las circunstancias del momento: recortes de subvenciones y capital de producción, transformación de compañías en cooperativas, esfuerzos patrocinadores de los mismos actores tratando de salvar y salvarse. Bueno, pero al final tienen su recompensa, entre los pares, frente a los públicos, de cara a la administración cultural que les aprieta el cinturón de la expresividad y la denuncia por donde más duele. Y se divierten, se emocionan, se exaltan y escenifican con su gran carga de humanidad expresiva. ¿Pero responden realmente a las necesidades actuales de espejo argumentador-clarificador y de denuncia que la sociedad parece necesitar en estos momentos? A veces, algunos. Sí contribuyen en general a que la sociedad se divierta, despeje, distraiga por lo menos. De ahí el triunfo del musical en una sociedad que salvo el tradicional teatro de revistas, la zarzuela y la ópera para abonados con posibles lo había ignorado hasta hace poco. Ahora, la mayoría de actores que quieren ganarse la vida cantan, bailan y hasta trabajan en pelota picada. Menos mal, habrá que agradecer una vez mas al Hollywood y hasta al Bollywood por tal aggiornamiento profesional aunque cuenten tonterías, las justas, y cosas de animales humanizados (¿No es al revés?)
España, en parte gracias a ello, ha evolucionado mucho en la oferta teatral en cantidad, variedad -no tanto, hay acostumbramientos y tradiciones repetidas- calidad y formación de actores y demás participantes en el hecho teatral, incluso en autores nuevos, en técnicos modernizados y demás. Se abren teatros, casi siempre independientes, alternativos, cooperativos, pequeños. Se abren salas que acojen a otros grupos para mantener el propio, las instituciones sociales -Comunidad, Ayuntamiento, Estado- los suelen utilizar para sus propias programaciones y aportan subvenciones, a veces pagadas tardíamente, y facilidades propagandísticas. ¿No son pues los teatreros personas relevantes en la sociedad, conocidas, famosas, agasajadas..., y que incluso pueden terminar aterrizando en el cine, cosa mucho más esplendorosa por su resonancia y difusión?
En medio de tanta felicidad teatral, recordaba yo el acto manifiesto del teatro argentino en plena represión de la dicatadura militar, años finales de los 70, Teatro General San Martín, Buenos Aires Capital Federal. Actores y profesionales que se la jugaban duramente para mantener su independencia y la de los ciudadanos, la libertad, concientes de que estaba en juego mucho más que el poder hacer una obra de denuncia, una obra que contara la verdad de las circunstancias ante un pueblo sometido, acallado, secuestrado, torturado.
Esperemos no llegar nunca más a eso, esperemos que todo esto no sea más que un susto, incluso teatral, que nos quieren dar los autoproclamados dueños de la historia para reconducirnos por el buen camino, eso sí, con peaje pagado.
Gran alborozo entre los presentes, y más entre los candidatos a premios que siempre alegan que no se lo esperaban, pero sí los desearían- merecerían, y más el otro nominado y el propio compañero no seleccionado. Sí, emocionante acto de ese caldo cultural del arte expresivo que es el Teatro bien entendido, y con algunos guiños, pocos, a las circunstancias del momento: recortes de subvenciones y capital de producción, transformación de compañías en cooperativas, esfuerzos patrocinadores de los mismos actores tratando de salvar y salvarse. Bueno, pero al final tienen su recompensa, entre los pares, frente a los públicos, de cara a la administración cultural que les aprieta el cinturón de la expresividad y la denuncia por donde más duele. Y se divierten, se emocionan, se exaltan y escenifican con su gran carga de humanidad expresiva. ¿Pero responden realmente a las necesidades actuales de espejo argumentador-clarificador y de denuncia que la sociedad parece necesitar en estos momentos? A veces, algunos. Sí contribuyen en general a que la sociedad se divierta, despeje, distraiga por lo menos. De ahí el triunfo del musical en una sociedad que salvo el tradicional teatro de revistas, la zarzuela y la ópera para abonados con posibles lo había ignorado hasta hace poco. Ahora, la mayoría de actores que quieren ganarse la vida cantan, bailan y hasta trabajan en pelota picada. Menos mal, habrá que agradecer una vez mas al Hollywood y hasta al Bollywood por tal aggiornamiento profesional aunque cuenten tonterías, las justas, y cosas de animales humanizados (¿No es al revés?)
España, en parte gracias a ello, ha evolucionado mucho en la oferta teatral en cantidad, variedad -no tanto, hay acostumbramientos y tradiciones repetidas- calidad y formación de actores y demás participantes en el hecho teatral, incluso en autores nuevos, en técnicos modernizados y demás. Se abren teatros, casi siempre independientes, alternativos, cooperativos, pequeños. Se abren salas que acojen a otros grupos para mantener el propio, las instituciones sociales -Comunidad, Ayuntamiento, Estado- los suelen utilizar para sus propias programaciones y aportan subvenciones, a veces pagadas tardíamente, y facilidades propagandísticas. ¿No son pues los teatreros personas relevantes en la sociedad, conocidas, famosas, agasajadas..., y que incluso pueden terminar aterrizando en el cine, cosa mucho más esplendorosa por su resonancia y difusión?
En medio de tanta felicidad teatral, recordaba yo el acto manifiesto del teatro argentino en plena represión de la dicatadura militar, años finales de los 70, Teatro General San Martín, Buenos Aires Capital Federal. Actores y profesionales que se la jugaban duramente para mantener su independencia y la de los ciudadanos, la libertad, concientes de que estaba en juego mucho más que el poder hacer una obra de denuncia, una obra que contara la verdad de las circunstancias ante un pueblo sometido, acallado, secuestrado, torturado.
Esperemos no llegar nunca más a eso, esperemos que todo esto no sea más que un susto, incluso teatral, que nos quieren dar los autoproclamados dueños de la historia para reconducirnos por el buen camino, eso sí, con peaje pagado.
jueves, 12 de abril de 2012
PABLO GUERRERO: ¡A cántaros!. Y a pequeños chorros, también
Círculo de Bellas Artes de Madrid, Miércoles 11 de Abril de 2012, 21,00 hs. Recital Pablo Guerrero y amigos en recordación de la potente necesidad de que llueva. 40 años de ¡A CANTAROS!, canción protesta que aterrizó casi en primicia en el OLYMPIA de París, y nos acompaña hasta hoy, en medio de la sequedad que nos ahoga.
Teatro Fernando de Rojas, 2ª Planta del Centro. Lleno, mayoritariamente de segundas y terceras edades que vienen gritando lo mismo desde entonces, y una pequeña presencia de jóvenes que lo gritan desde hace menos, ahora mismo, mañana necesariamente. Siempre necesitaremos que nos limpien, nos laven por dentro y por fuera, a nosotros, al entorno, a lo oscuro.
Estupendo grupo musical acompañante dirigido por Luis Mendo, con la presencia de Nacho Saenz de Tejada, antiguos compañeros del siempre cálido, amable, encantador, antidivo, eterno Pablo Guerrero, retraído cantador de su tierra y la de todos, desde lo profundo a lo etéreo, tanto que seguir sus versos de ahora se hace dolorosa y gozosamente intrincado, volaverunt de imágenes personales pero compatibles flotando siempre por el aire del conocer y compartir a los otros. Aires medioambientales y antropológicos que huelen a tierra necesarioamente mojada.
¡A CANTAROS!, vaya chaparrón de quejas que aún nos empapan. ¡Qué fuerza aquella! ¡Qué estampa la de Pablo entonces, arremetiendo poéticamente contra la barbarie! Cantautor admirado, discipulado, como mostraba la presencia de amigos y compañeros de historia, y cátedra cantante y compositora: Santiago Castelo, Clara Ballesteros, Juana Vázquez, Beatriz Blanco, Olga Román, Fernando Guerrero, Javier Rodriguez Marcos, Raquel Lanseros, Ismael Serrano, cerrando con Pablo y Olga Román la nueva entonación de la celebrada canción eterna. ¡A CÁNTAROS!
Pero Pablo nos acerca también y ahora, el pequeño cuenco para que bebamos sus nuevas canciones tiernas, sensibles, apegadas a la tierra y los hombres como siempre, a los encuentros. Nada de gritos más bien susurros, casi ruegos, plegarias para que los hombres y mujeres se amen, sean amados y se integren en el mundo.
Creo que conozco pocos cantautores de los de antes que hayan evolucionado tanto en el sentido y forma de sus letras y músicas, muchas de ellas compartidas con amigos autores y cantantes. Y en la frondosidades de sus publicaciones de poesía, quizás a razón de una al año, plenas de imágenes y realidades sugerentes, combatiendo de otra forma. Y su propia imagen de cantor-persona que a todos nos subyuga por su cercanía, su bondad, su resistencia y perseverancia.
Gracias Pablo, sigues dando mensajes maravillosos, escritos, cantados, ejecutados.
Para los que la desconozcan por haber sida prohibida su emisión cuando le correspondía, en plena etapa pre-constitucional de TVE y junto a las de otros cortos sobre sus compañeros cantautores del momento, sí emitidas: "YO CANTO. Pablo Guerrero", 1977. Dirigida por Luis Sanchez de Enciso, co-interpretada por sus músicos de entonces, Nacho Saenz de Tejada entre otros, por amigos actores, por su propia mujer Charo, siempre a su lado, por Chelo Vivares, y otros compañeros y amigos. Deberían volver a emitirla, hubiera sido interesante proyectarla en este homenaje a su canción y establecer, visual y sensiblemente, esos 40 años de todo.
Norberto Spagnuolo di Nunzio
12/04/2012
Teatro Fernando de Rojas, 2ª Planta del Centro. Lleno, mayoritariamente de segundas y terceras edades que vienen gritando lo mismo desde entonces, y una pequeña presencia de jóvenes que lo gritan desde hace menos, ahora mismo, mañana necesariamente. Siempre necesitaremos que nos limpien, nos laven por dentro y por fuera, a nosotros, al entorno, a lo oscuro.
Estupendo grupo musical acompañante dirigido por Luis Mendo, con la presencia de Nacho Saenz de Tejada, antiguos compañeros del siempre cálido, amable, encantador, antidivo, eterno Pablo Guerrero, retraído cantador de su tierra y la de todos, desde lo profundo a lo etéreo, tanto que seguir sus versos de ahora se hace dolorosa y gozosamente intrincado, volaverunt de imágenes personales pero compatibles flotando siempre por el aire del conocer y compartir a los otros. Aires medioambientales y antropológicos que huelen a tierra necesarioamente mojada.
¡A CANTAROS!, vaya chaparrón de quejas que aún nos empapan. ¡Qué fuerza aquella! ¡Qué estampa la de Pablo entonces, arremetiendo poéticamente contra la barbarie! Cantautor admirado, discipulado, como mostraba la presencia de amigos y compañeros de historia, y cátedra cantante y compositora: Santiago Castelo, Clara Ballesteros, Juana Vázquez, Beatriz Blanco, Olga Román, Fernando Guerrero, Javier Rodriguez Marcos, Raquel Lanseros, Ismael Serrano, cerrando con Pablo y Olga Román la nueva entonación de la celebrada canción eterna. ¡A CÁNTAROS!
Pero Pablo nos acerca también y ahora, el pequeño cuenco para que bebamos sus nuevas canciones tiernas, sensibles, apegadas a la tierra y los hombres como siempre, a los encuentros. Nada de gritos más bien susurros, casi ruegos, plegarias para que los hombres y mujeres se amen, sean amados y se integren en el mundo.
Creo que conozco pocos cantautores de los de antes que hayan evolucionado tanto en el sentido y forma de sus letras y músicas, muchas de ellas compartidas con amigos autores y cantantes. Y en la frondosidades de sus publicaciones de poesía, quizás a razón de una al año, plenas de imágenes y realidades sugerentes, combatiendo de otra forma. Y su propia imagen de cantor-persona que a todos nos subyuga por su cercanía, su bondad, su resistencia y perseverancia.
Gracias Pablo, sigues dando mensajes maravillosos, escritos, cantados, ejecutados.
Para los que la desconozcan por haber sida prohibida su emisión cuando le correspondía, en plena etapa pre-constitucional de TVE y junto a las de otros cortos sobre sus compañeros cantautores del momento, sí emitidas: "YO CANTO. Pablo Guerrero", 1977. Dirigida por Luis Sanchez de Enciso, co-interpretada por sus músicos de entonces, Nacho Saenz de Tejada entre otros, por amigos actores, por su propia mujer Charo, siempre a su lado, por Chelo Vivares, y otros compañeros y amigos. Deberían volver a emitirla, hubiera sido interesante proyectarla en este homenaje a su canción y establecer, visual y sensiblemente, esos 40 años de todo.
Norberto Spagnuolo di Nunzio
12/04/2012
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