miércoles, 4 de abril de 2012

IKEA, el laberinto escandinavo

Soy consumidor restrictivo, apoyo pues el sentimiento "Decrecivo", menos consumo más felicidad, mejor medio ambiente. Sin embargo a veces uno necesita adquirir reemplazos, completar. IKEA, gigantesco intermediario productor de elementos hogareños para la clase media europea y mundial, trata de no dejarte. Tenía yo un pequeño problemilla porque el sistema no lo tiene todo solucionado. Justamente en La Cocina, ámbito donde la Casa te garantiza por 25 años la construcción e instalación de los muebles, y por otros cinco los electrodomésticos, sin embargo hay una pequeña e insignificante linealidad de pieza, el "COPETE", señor protector de La Mesada que siendo dura su tarea, quizás más que la de muchos muebles, no goza de tal garantía. Los Copetes del simpático nombre que vende IKEA en el ámbito de su oferta de muebles de cocina, no pueden ser más débiles para lo que deben afrontar, el trasiego contínuo y diario de la mano de obra cocinera sobre el plano de servicio. Construído además a base de piezas larguiruchas y remates de esquina en tímido plastificado, necesita pequeñas piezas también delicadas y atacables. Pues hete aquí que el sistema magno no tiene soluciones claras para ello, además de no tener garantía, por lo que si eres persona pulcra como a los escandinavos les gusta ser, y te incomoda que tus copetes y remates anden hechos un asco ,vas y tratas de bucear a la búsqueda de soluciones. ¿Hay copetes, alguien te los coloca, son parecidos a los que compré y me instalaron aquel día? Ardua tarea hasta que descubres, preguntando a diestro y siniestro, mandando mails a Atención del Cliente, investigando en el último catálogo, o auscultando a los sufridos instaladores de la subsidiaria MONTA-PLUS, que sí, pero que para conseguirlos te tienes que dar la vuelta por la central más cercana a tu domicilio, 20 kilómetros más allá. ¿Pero, no es posible, pregunto, no es posible que los encargue, me los traigan y los vengan a montar? Que va, que va. Pues al mastodonte IKEA, ¡hala!. Uno trata de atajar caminos y circunstancias, como si no quisieras molestar. Entras por la Salida y Cajas y preguntas al agente que informa, y te dice:  - No, hay que subir a Planta, Cocinas, y encargarla allí. Luego baja, lo paga, y retira el producto en la zona de Atención al Cliente. -¿Y dónde queda Cocinas? - Vaya por aquí dentro y suba a la primera.
No es tan fácil. Para subir tienes que recorrer todas las secciones y ofertas de la Planta Baja, y cuando consigues localizarla, luego de preguntar a varios y escurridizos agentes, el último te indica con gran desparpajo: -¡Justo aquí arriba! Y te lo imaginas tan cerca que te alegras y casi le das un beso (sobre todo porque es una guapa muchacha). Pero no es así, encontrar la dichosa escalera te cuesta otras cuantas secciones inútiles para tus necesidades, pero golosas para casi todos, sobre todo para las mujeres, solas, en grupo comentado, con niños volátiles a cargo, pero siempre esperanzadas, contentas como si estuvieran por la calle Serrano o La Gran Vía, con todo el tiempo del mundo como para llegar hasta la mismísima Escandinavia. Por fin la dichosa escalera, pero ya estás tan cansado que te tomas el ascensor, un ascensor, pero el bendito te deja en el mismo sitio aunque una planta más arriba, y tienes que empezar de nuevo a buscar la seccion cocinas, y sigues la gran flecha que te lleva donde quieres, pero pasando por todos los sitios que no quisieras, no por nada, sino porque eres convencido ahorrador hasta de tu propia energía.
Al fin la encuentras, la sección y una agente que, como si fuera lo más natural del mundo te hace una nota de pedido, y te cuenta lo mismo que la primera, la de la sección Cajas y Salida de la Planta Baja: - Va usted a Cajas-Salida, paga y retira la mercancía en los mostradores de Atención al Cliente. - ¿Y dónde contrato el montaje?. -Al lado, en Servicio de Montajes.
Tú aprovechas y te quejas un poco a esa chica que parece tan organizada y segura como si fuera sueca. ¡Qué difícil es todo esto, y no hay atajos! - Seguro que usted no viene mucho por aquí. ¿Cuando fue la última? - Hace tres años. - ¿Lo ve? Hay que venir más. -¡Pero es que ha cambiado mucho desde entonces! - ¡Por eso!
Bajas, llegas a la Cajas, pasas tu compra, te cobran, y vuelves a preguntar como termina todo, retirar la mercancía, contratar el montaje... Te repiten lo mismo, y vas hacia allí, sacas número, esperas. Hoy te atienden rápido, es miércoles de Semana Santa. Pero te encuentras con otra sorpresa. Ya no es allí donde todos te han indicado que era, sino en otro edificio, que señalan en un plano, dando la vuelta al principal y recorriendo un largo trecho en automóvil. - ¿Y el contratar el montaje? La muchacha que atiende la sección Montajes te mira sorprendida y vuelve a interrogarte sobre tus hábitos de visitar IKEA. - ¡Hay que venir más seguido! Ahora lo debe contratar en la misma sección de Cocinas. O sea, que tienes que volver a desandar el camino, subir a la primera, recorrerte todas las secciones inútiles para tu vida de consumidor presente y llegar agotado a localizar una señorita que vista como la que te acaba de desengañar acerca de la conservación de la memoria. Cuando la localizas, ya agotado, y le preguntas, ella te contesta con la oferta: - 30 euros por el desplazamiento, 40 la hora de montaje. Calculas, y decides que dado que el montaje del dichoso Copete te saldría vez y media su coste asumes montártelo tú mismo, a riesgo de desaguisados varios.
Sales por fin de aquel laberinto inventado por los escandinavos no para premiarte por valiente como en la Creta del Minotauro, sino para hundirte como usuario agotado. Cojes el coche, y te vas, casi seguro con el plano en la mano, a buscar el nuevo edificio donde entregan la mercancía. Llegas, pero te has equivocado y ese SÍ es el edificio de entregas de mercancias, pero pertenece al mastodonte vecino LEROY MERLIN. -¿ E IKEA dónde? -Salga, vuelva por donde ha venido, pase el campo de fútbol, coja el bulevar, y al final está IKEA Mercancías. Cumplo o trato de cumplir con esta enésima recomendación, y llego, aparco, me bajo. El señor del mostrador de entrega me confirma otra horrible novedad que intuía: Las mercancías pueden comprarse allí mismo, en ese simple mostrador, en planta baja con aparcamiento aledaño pero...: - Usted debe saber el código del producto. Y ya, desesperado, derrotado, agotado, gritas para tú mismo: ¡Sí lo tenía, me lo dieron por mail!
¿Tú eres gilipollas o el sistema está viciado! Lo único que te consuela es que has llegado al final del LABERINTO. ¡Bravo IKEA, podría haber aprovechado y comprar durante tanto paseo, un montón de cosas que no necesito!
¡VOLVEREMOS! Pero todo habrá cambiado, menos el Laberinto!

viernes, 16 de marzo de 2012

A KING-KONG NADIE LE HACE CASO, POR ESO ESTÁ MELANCÓLICO

Sobre todo me refiero al autor de la obra, que acabo de ver dentro de la sección "Las Abadías en Marzo. 2012" (CAM. Teatro de La Abadía. 14/15 del mes), obra a la que ha colocado el resbaladizo título de "La melancolía de King-Kong". ¿Y cómo no? ¿Cómo el más que muerto, y heroicamente muerto, gorilazo romántico no va estar melancólico, si el autor lo resucita para condenarlo a una mediocre pequeño burguesa vida de partenaire fracasado de la rubia Fay -teñida dice, que no me lo creo-, y quitarle sus laureles de resistente salvaje? Oigan, que eso ya lo han hecho las metrópolis occidentales con todos los homólogos, y estos siguen resistiendo, muertos o vivos. En realidad el autor nunca ha querido hablar del fracaso burgués del hombre mono agigantado y brutal en puritita defensa personal. Lo que ha querido, deseado desde siempre, bueno al menos desde que la conoció, es darle a la rubia en carne teatral, nunca mejor encarnada por esa riqueza de actriz que es Lidia Otón, el papelazo que le permite hacer -y cualquier otro también- de esa mujer que alguna vez, románticamente inspirada, fué suya, del gorilón tierno, y los americanos convirtieron  en atracción de feria.
Obra bien dirigida -Carlota Ferrer- sobre todo en la concepción dinámica de la escena, sus recursos espaciales, sus juegos si no cinematográficos sí de vídeo casero, como para hacer una porno. Porno latente hay en el espectáculo, y también aires Art Decó, pero todo se queda en truco de vodevill, de varieté de tercera. Y entre esas mezclas posibles y a veces delirantes, una auténtica víborita de escaparate hogareño sacada a relucir en brazos del infante (¿?)
En cambio, debemos castigar y castigamos, como decía "La Codorniz" en aquellos tiempos, al Sr. Autor del texto -José Manuel Mora- por meternos al King-Kong heroico de por medio, y joderlo más que Arhur Miller a su Viajante, dejándose morir, como el gigantesco mono, por abandono social, por arrinconamiento, por pérdida de interés vital.
¿Por qué ha elegido el autor esta triste epopeya de resurreción, y además le ha quitado protagonismo, aunque quiera atraerlo con el título, y se lo ha regalado todo a "la chica"?  Por lo que comentábamos más arriba, y porque a las chicas siempre hay que explicarlas más, sobre todo ahora, son más complejas caracterológicamente hablando, y generan más entuertos, acciones, reacciones y despendoles varios, hasta que se dan cuenta de algo, que sabían, pero no "aggiornaban".
¿Por qué este autor juega a tal reencarnación y mantenimiento post morten de la relación iniciada en la selva perdida, y finalizada en el Empire State Buiding al estilo cabalgata de Las Valquirias? ¿Y por que la trivializa, la sodomiza, la vuelve una ruina imposible como la de cualquier pareja donde ella, mujer, tiene salidas varias en un mundo masculino, y el, Gran Mono, sólo afronta el fracaso como Hombre?
Pareja de Performers, indica el autor, pero eso es darle demasiado título a sus oscuros números más propios del Molino Rojo y en segundas. Así que la chica se sacrifica para mantener a la familia, y porque no puede quitarse de encima que era una estrella bajo los focos volátiles del Hollywood dorado. Y oigan, que además comparte hijo que ha engendrdo con el gorila salvaje dominado, y eso implica necesidades económicas varias, y sobre todo sacrificadas. Es decir que el autor hace también un guiño, no se sabe si político o de actualidad, al tema de "la crisis" que nos azota a todos, en especial a los Performers. Sí lo sabrán los de verdad.
Este encarnado retoño de edad tan indefinida como la verdadera catadura monstruosa, resucitada y civilizada del KONG -llamado así cariñosamente en la obra- interpretado por un dúctil actor de buena acción corporal, y que además, para completar la caída del imperio amoroso, da vida al amante millonario y salvador de la Bella sin la Bestia, ex aviador justiciero del mono. Vaya trío en cuadrilátero. Total que el hijo está más apegado al padre, y lo comprende más que su madre, a quién el retoño crecidito atribuye la desgracia familiar por andar por ahí de puta, ella, la otrora grácil y sensible rubia engañadora a la fuerza, cuando se dejó convencer para ir a la Isla Misteriosa a rodar una peli, y la obligaron a ser el anzuelo lujurioso.
Así que: Maravillosa la actoraza, candidata a uno de los próximos MAX de teatro. Asumible el niño-amante (curiosa mezcla escénica propia de Edipo pero disimulando). Y desgraciado de verdad, en historia, texto abreviado, encarnación transformista, del que hace del Gran Mono, escuchimizado al nivel de un simple mortal. Pero el actor hace lo que puede con dignidad, y asume una buena gestura corporal. Yo creo que el que lo ha liquidado de nuevo es el autor, y nunca se lo admitiré. Vaya chiste más malo. (El del autor)

sábado, 19 de noviembre de 2011

NEW WORK BY ÉDUARD LOCK. En Danza Batida y Agitada

Batida y Agitada, ciertamente, exagerando la recomendación clásica de Bond, James Bond para sus selectos combinados. La vemos representada dentro del XXVI Festival Internacional de Danza de Madrid, Teatros -bien por dentro oficinesco por fuera- del Canal de Y-II, por la compañía "La La La Human Steps", que viene a querer decir algo así como "Pasos Humanos interpretados por Massiel".
Según el programa del Festival, el señor Éduard Lock parece ser que "ha re-inventado y desarrollado un lenguaje único" que consiste en "una técnica de ballet, acelerada, precisa y al servicio de la narrartiva deconstruída a partir de dos óperas: Dido y Eneas, de Puercell, y Orfeo y Eurídice, de Gluck."
La primera se apoya en una música barroca inglesa de la segunda mitad del 1.600, melancólica y a veces bronca que aburre bastante. La segunda, escrita hacia finales del 1.700 por el músico director de la ópera vienesa, es más vibrante, sentimental y gracias a la orquesta organizada sobre una base instrumental que va del Jazz al Tango moderno, se acerca a un sonido que nos recordaba al minimalista inglés Michael Nynamm, cosa que consiguió entretenernos bastante más que la primera y sacarnos del sopor dejado por ella.
Pero lo cierto es que la interpretación, la danza en sí, encarnada en catorce agitados, batidos, esforzados y excelentes, mujeres y hombres, bailarines, siguió siendo la misma en ambas piezas o partituras, conducida por esa técnica acelerada y precisa, pero agotadora, no sólo para los intérpretes bien entrenados para estas lides, sino sobre todo para los agitados y batidos espectadores que esperaban, esperábamos, algo más romántico, sentimental, sensual y sensible ballet moderno, y no una re-construcción de las manipulaciones que habrá sufrido el pobre Pinocho mientras su Dios Gepeto lo iría modelando, articulando y contorsionando para enseñarle como sería eso de ir siendo humano.
Tal como el propio programa del Festival parece querer dar a entender en su portada al colocar, justamente, un moderno muñeco articulado, más avanzado que Pinocho, apuntando un paso de ballet.
Lo cierto es que el uso de tal técnica comentada nos ha dejado a nosotros, y a muchos de los otros espectadores según los comentarios escuchados a la salida, bastantes fríos a excepción de esa parte final donde ballet y música sí parecían llevarse bien. Es difícil mantener una hora y media de espectáculo danzante apoyándose practicamente en una misma coreografía repetida con algunas pocas innovaciones, y sobre todo que esa coreografía, esa expresividad de una música y una historia,
fuera tan mecanicista, fría, minimalista en el peor sentido, acelerada, agitada y batida al mismo tiempo, lo que habrá dejado a nuestro heroico agente secreto del M-16 absolutamente a-batido.
Repetida también la iluminación, la puesta en escena y los pocos toques de modificación del espacio, pensamos que a lo mejor para mantener una unidad descriptiva entre las dos bases operísticas.
Alguna vez llegamos a sentir, percibir e incluso desear, el olor de la segura pluritranspiración de los intérpretes, amén de gozarnos, aquí sí, de escuchar sus jadeantes respiraciones agitadas y batidas. Era, hubiera sido, el único disfrute sensual y sensible en ese desfile de autómatas exaltados.
¿Pinocho? Sí que se merecía la humanidad.
 

sábado, 5 de noviembre de 2011

DEMOCRACIA, APARTA DE MÍ ESTAS ELECCIONES

Como página de Arte y sus alrededores, no sé por que ésta, en la que escribo, no debería circunnavegar la Política, ese "Arte de lo Posible" construído y destruído durante siglos que nos legaron los antepasados, sobre todo la heroica Grecia de los filósofos, hoy malamente presionada contra las cuerdas de la historia.
Sí, la Historia que tratan de hacer los que van camino de dominar el mundo y hacernos creer que nos respetan el cascarón ordenativo mientras nos cuelan los virus de la dependencia por las entrepiernas. Ya casi no somos libres, salvo para elegir entre las cosas y parafernalias de todo tipo que nos ponen al alcance de los ojos, y nos machacan con los mensajes escritos o retransmitidos que embotan el cerebro, mientras nos aligeran la capacidad económica para hacernos más dependientes.
¿A qué tanta campaña electoral cuando terminaremos por tener que adoptar, obligatoriamente, la misma política servida por unos u otros? ¿Quién se supone que la hará mejor, o menos cruel? Quizás sea lo único que podamos elegir. ¿Pueden nuestras izquierdas tradicionales, embotadas además de en la interna, en esa lucha básica por el mismo tipo de poder, ofrecer algo mejor y posible?
Quizás sí, pero no se atreven o no pueden, o no tienen la suficiente confianza y peso social. ¿Son acaso capaces de convencer a las amodorradas masas de votantes sintonizados con el sistema de que "Otro mundo es posible"? Si se anhela, claro.
Recordemos que los partidos políticos al uso han desconfiado, tolerado o apoyado tangencialmente, por puro interés circunstancial, a las nuevas corrientes de pensamiento y acción reivindicatoria que están surgiendo desde una parte de la juventud, y que vienen amasándose desde hace años a través de nuevas formas de intercambio y acción social, comprometidas con las mejores razones del ser humano para recuperar las viejas y perennes ideas progresistas. Juventudes quizas esperanzadas en el mandato verdadero de la mejor parte de las religiones, que sin embargo se han visto obligadas a tratar de construírlo en lo social y directo.
El Movimiento del 15-M y componentes adheridos, acaban de colgar sus carteles crítico-electorales en los centros de las grandes capitales españolas, y del mundo. Revindican, peyorativamente, a los verdaderos candidatos autoelegidos hace tiempo por la forja de su propia historia, la que los gobiernos llamados democráticos han dejado construír: Los Banqueros, los Líderes del famoso "Mercado Social" al que nos ha entregado hasta nuestra propia Constitución en la búsqueda confusa de una Libertad que ha terminado por ser Vigilada.
Hay mucha gente, ciudadanos, partidarios o no, creyentes en que un gobierno encarnado por los miembros de otro partido van a venir a salvarnos de esta catástrofe que alcanza parámetros globales, como si de una legión de ángeles del cielo bajara para redimirnos de todos los pecados (supuestos y alborotados), del gobierno anterior, justamente presionado para hacerlo por los que hoy reivindican su voluntad salvadora a bombos y platillos. ¡Qué paradojas, qué metralla populista!
Los ciudadanos que dilucidamos qué hacer en estas forzadas elecciones, con quién quedarnos, qué acto racional y sensible canalizar que justifique, al menos medianamente, nuestra fé en la humanidad, nuestra creencia en que el hombre es animal superior de evolución, necesitaríamos mucho más que un día en reflexionar sobre este batiburrillo interesado de los pòlíticos sin dejarnos la autoestima por el camino.
Parece ser que por ahora será mejor encomendarse al tiempo del cambio personal para entender la cuestión y las trampas que lleva implícita. Hay ya mucha gente que está en ese discurrir, pero hace falta mucha más, hace falta que este mundo globalizado, en muchas cosas buenas pero por ahora en muchas más malas y nefandas, se acerque a una verdad que no sea la del Rey, es decir la del poder. 

sábado, 8 de octubre de 2011

Eduardo Mignogna. Cinco años después

Cinco años después de su muerte en 6/10/2006 no encuentro en Internet ninguna alusión al respecto. Queda sólo la memoria parcial y especializada de su paso profesional por la vida, de su vida de creador literario y cinematográfico. Cinco años después sólo las palabras electrónicas recuerdan parte de su presencia en este lado de la vida. Todo lo que escribí sobre él como persona y publiqué en la red no lo encuentro, sólo lo que escribí en este mismo blog.
Habría que volver a decir: "Qué solos se quedan los muertos", y agregar: ¡Y qué olvidados, devorados por el tiempo!
El Eduardo Mignogna que hizo, fué y vivió, y parte de todo ello la pasó conmigo entre sueños infantiles, adolescentes y de juventud.
Comparto su memoria con la de mis padres y parentela común, hijos ambos de la migración italiana a la Argentina del fantasioso porvenir, y a veces cierto, que compartimos entre los gobiernos de Perón y el asesinato de la Democracia hasta nuestra aventura europea.
Un hombre, un ser humano, es mucho más que su curriculo, pero al menos éste sirve para encontrarlo entre las páginas acumuladas de la historia. Nunca hablamos ni siquiera elucubramos sobre quien abandonaría primero su paso por la vida; me cuesta siempre saber que fué él.
Por ahora te recuerdo Eduardo, y me duelo de no poder compartir contigo al menos este presente.

Norberto Spagnuolo di Nunzio
In Memorian
6/10/2011

viernes, 26 de agosto de 2011

ARA MALIKIAN. REBELDE Y PRODIGIOSO


El violinista libanés de origen armenio afincado en nuestro país desde hace algunos años, tan prodigioso como violinista como incansable a la hora de imaginar espectáculos para irradiar el amor a la música y a su magia, la de él y la de la música, y tan próximo en eso a la cultura de sus orígenes, nos describe en su última aparición (última, penúltima o simultánea, pues entre otras cosas practica la pluralidad interpretativa), su propia metáfora de la vida: ser libre, alegre, multiactivo y polivalente y sobre todo sencillo. "Un cuento armenio", título del espectáculo para niños de 4 a 12 años, pero al que asistimos no sólo los niños, sino sus padres y un montón más de adultos sin niños ni padres dispuestos a disfrutar, nos relata en compañía de su "Ensemble" de tres músicos y una actriz, lo que puede ser la metáfora de su propia vida y , quizás, la del pueblo armenio. Alegría, sencillez, recursos de sobrevivencia, y contagiable magia vital.

Como cultura, conocí un poco más al puelo armenio desde que comparto, esporadicamente, su espacio vital en el porteño barrio de Palermo Viejo, calle de Malabia, donde se asientan no sólo sus viviendas sino una serie de servicios y comercios, restaurantes, centros culturales y la iglesia que los aglutina con el recordatorio de la masacre de comienzos del siglo XX. Todo ello vigilado discretamente por efectivos de la Policía Federal.

Este último espectáculo de Ara Malikian no es que sea extraordinario, aunque el grupo lo lleva a cabo con énfasis y satisfacción, y el público, sobre todo los niños, se la pasa estupendamente requiriendo al final repetidos bises. Pero lo cierto es que el artista armenio, a pesar del bajo tono general y del escueto argumento que se maneja, consigue despuntar por su prodigiosa calidad interpretativa, como violinista, y su suficiente empaque como intérprete. Lo que muchos de sus seguidores adultos nos preguntamos es si con estos espectáculos de difusión popular de la música, Malikian nos está sustrayendo el poder verlo y oírle en conciertos de fuste, no por el lugar de interpretación, sino por el nivel de la música.

Particularmente y junto a mi esposa, conocimos a Malikian en unas semanas musicales que se organizaban a finales de los 90 en la villa medieval de Covarrubias, Burgos, donde además de dar clases para pequeños estudiantes locales o externos, los músicos/profesores daban pequeños conciertos en los pueblos cercanos, aparte de en la propia villa milenaria.

Así pudimos ver y escuchar las excelencias y entusiasmo interpretativo de Ara Malikian en el recientemente restaurado monasterio de San Francisco de Silos a cargo de los mismos padres del convento principal de Santo Domingo. En esa ocasión, el violinista armenio nos entusiasmó con los siete conciertos de Paganini sin ningún otro acompañamiento. Desde entonces no hemos podido dejar de seguirlo, pero nos llama la atención, y por otro lado nos atrae, esa capacidad y libertad del artista para huír de los grandes oropeles que una figura como él merece, y dedicar sus esfuerzos e imaginación a estas conjunciones musicales a nivel popular. Aunque todo hay que decirlo, el público, niños y padres, asistentes a este espectáculo eran claramente representantes de una burguesía media cultivada y de buen nivel de vida que, seguramente, quieren dotar a sus vástagos de una cultura musical al menos suficiente.

Norberto Spagnuolo di Nunzio

JMJ versus 15-M - Laicos y demás Violencias, pataleos, ¿diferencias?


Madrid, semana del 16 al 22 de agosto de 2011

En algún momento de estos días de algaradas opositoras entre juventudes cristianas concelebradas y laicas reivindicativas, devenidas de la presencia masiva de los primeros aupados en la visita del Papa, y de las viejas reclamaciones constitucionalistas de los segundos -que comparto-, presentí que, a la larga, ambas representaciones iban a llamarse a la reflexión y acercamiento. No sé a quién se le habrá ocurrido primero, quién se haya arrepentido cristiana o civilmente antes y mejor, o quien pudo haber ofrecido con más voluntad su otra mejilla, pero lo cierto es que hoy, Domingo 21, los medios de comunicación anuncian una acordada asamblea conjunta para “limar diferencias” en la disputada Puerta del Sol.
Mientras tanto, pienso que ambos grupos representativos metieron la pata como si fueran colegiales ofendidos/vengativos presionadas por sus respectivas dependencias, y de paso por los encargados del orden, quizás sesgadamente aleccionados estos en sus deberes autoritarios. Y que sus enfrentamientos sobre la posesión y derechos del espacio público Puerta del Sol recuerdan las “tanganas”  de los alumnos en el patio del colegio, o de los futbolistas sobre el césped del estadio. Pura descarga energética contradicha.
Cuentan los medios que en algún momento de tales oposiciones ideológico-territoriales, la juventud declaradamente cristiana y visitante practicó la virtud de los antiguos mártires, resolviendo arrodillarse y ponerse a rezar frente a las supuestas “hordas” laicas republicanas. Actitud que uno no sabe si achacar a algún tipo de recomendación superior irrenunciable sobre el lugar, o a puro cachondeo expresivo del supuesto débil. Tampoco sé si tal decisión tuvo que ver, como también comentan algunos medios, con la respuesta cristiana a las supuestas  vejaciones de acción y palabra con que fueran agredidos por los fervorosos laicos, agnósticos, ateos y cristianos periféricos.
Lo que sí me creo, y que también han aireado otros medios, es que posiblemente parte de la autoridad responsable no estudió con previsión el asunto en todas sus posibilidades y riesgos. O que simplemente afronto una dificultosa elección con pocas ganas de guardar y hacer guardar la manifestación de los reivindicativos laicos, esos “pesados” que insisten en querer cambiar el curso de la historia social y política de este país a pesar de los que dicen que lo dirigen.
Los rastros de la historia anterior juegan esas malas pasadas, y como seres humanos aún albergamos resentimientos, dudas y temores. Sin embargo tenemos ante nosotros una interesante reflexión frente al espejo de una juventud que se mira a ambos lados de aquél, con edades y ansias de vivencia y protagonismo similares.
Veremos lo que da de sí la asamblea conjunta de esta noche, aunque me temo que, salvo error u omisión, la mayor práctica dialéctica y de libertad de los 15-M y adheridos logre al menos confundir y hasta seducir a los tiernos, voluntariosos, y a veces inocentes JMJ.
Última hora. Los medios aclaran que a la reunión tan solo se presentaron cuatro peregrinos, no sabemos si debido al cansancio acumulado en la mayoría, que eran los únicos con capacidad de conciliación, o que dado que se van a sus lugares de origen, a esa mayoría les importa tres pitos la discusión territorial. La única representante que habló creo que dijo que no entendía nada de todo el asunto.

Norberto Spagnuolo di Nunzio
22/06/2011